Navegando por la red un compañero encontró a Salvador Leal quién en un artículo preguntó a sus lectores:
"¿Qué tienen en común Jorge Ibargüengoitia, Roberto Madrazo, Carlos Fuentes, Germán Dehesa, Adolfo Aguilar Zínzer, Yordi Rosado, Manuel Bartlett, Miguel Alemán Velasco, Esteban Arce, Porfirio Muñoz Ledo, Bernardo Fernández ‘BEF', Federico Döring, Emilio Chuayffet, Juan Ramón de la Fuente, Fernando de la Mora, José Emilio Pacheco, Esteban Moctezuma, Agustín Fest, Roberto Gómez Bolaños ‘Chespirito', Miguel Mancera, César Costa, Plácido Domingo, Jorge Volpi, Ruy Feben y José Francisco Ruiz Massieu?"
Precisamente es este cuestionamiento el que nos interesa, pues todos ellos son egresados de una de las más emblemáticas instituciones educativas de la colonia Del Valle, el Centro Universitario México (CUM).
Curioso pero , ¿qué tiene el CUM para tener tantos egresados destacados en la política, literatura, actuación, el deporte, la ciencia, en el ámbito empresarial?
La maestra María Teresa Cruz, en entrevista para delvallede10.com.mx, dijo que la clave "es el espíritu de formación, pues recibes una educación integral, lo académico, pero también se enfocan en los valores que le permitan al estudiante ser buen ciudadano y virtuoso cristianos, para que al final tengan éxito".
Los Maristas llegaron ya
Es necesario mencionar a aquellos Hermanos Maristas encabezados por el H. Pedro Damián, que llegaron a México con espíritus quijotescos en 1899, que pusieron la primera piedra de lo que sería una nueva forma de educar en nuestro país, al abrir el Colegio de la Inmaculada Concepción en Guadalajara, Jalisco.
Desde sus inicios tuvieron éxito, pero a la vez enfrentaron con sólo la enseñanza primaria y comercial, el reto para que sus estudios de preparatoria fueran revalidados por la Escuela Nacional Preparatoria.
Los Hermanos Maristas de nacionalidad francesa, tuvieron que defender a su patria en la primera Guerra Mundial, lo que ocasionaría el cierre de la escuela, sobrevivieron bajo el nombre de Colegio Francés, y enfrentaron el crecimiento estudiantil que dio pie a que se convirtieran en el Colegio Francés Morelos, en 1918 ubicado en avenida Morelos.
Se repite la historia en 1946
El insuficiente espacio para la demanda de estudiantes provocó que el director en aquel momento del Colegio Francés Morelos, don Luis Rod Jiménez, dispusiera un enorme terreno en la calles de Heriberto Frías, Torres Adalid, Nicolás San Juan y Concepción Béistegui en la colonia Del Valle.
La tarea de construir fue encomendada al arquitecto José Villagrán García ex alumno del Francés Morelos junto a sus colaboradores, los arquitectos Emilio Méndez Lliis, Gabriel G. Del Valle Villagrán y Juan Gadsden López.
Este hecho es clave, pues antes y después de la creación del CUM, para los Maristas el apoyarse en sus alumnos ha sido prioritario hasta para salir de la adversidad, como dijo el profesor Ángel del Valle:
"A los alumnos los volvemos a encontrar y recuerdan con entusiasmo su escuela, hay otros que regresan como Germán Dehesa que fue profesor, y cabe señalar que recuerda con cierta ironía cómo lo obligaban a vestir".
Nace el legado de afanes, desvelos, luchas y glorias
En 1948, en presencia de el entonces rector de la Universidad Autónoma de México (UNAM), el doctor Salvador Zubirán, se inauguró el Centro Universitario México (CUM), institución que al paso del tiempo ha tenido que adaptarse a la sociedad como sucedió en 1998, cuando se convirtió en escuela mixta, pues siempre había sido sólo para hombres.
Muchas niñas fueron atraídas, pues habían muchos jovencitos que destacaba en la actuación, como el hermano de Omar Fierro, Marco Fierro, pero como explica Teresa Cruz, "los hermanos tuvieron que preguntarse si seguían sólo con hombres o respondían a las exigencias de la sociedad, y desde entonces crecimos aún más y ya son 12 años como escuela mixta", dijo la maestra Teresa.
Forjadores de líderes
Es en las extraclases donde los alumnos descubren sus habilidades, mismas que los profesores apoyan y alientan en diferentes competencias, es así como por años han sido reconocidos como buenos oradores.
Imaginemos a un Roberto Madrazo apodado el "moretón" (por ser un "madrazo pintado"), o debatiendo con un Porfirio Muñoz Ledo sobre la pobreza en México.
Hay actividades como la tradicional "Noche colonial" organizada y administrada por los alumnos, que ha dado buenos líderes empresariales, pues como dice la profesora Teresa, "puede que no todos sean alumnos brillantes, pero cuando salen hubo algo que ya traían o descubrieron que al salir lo pusieron en practica".
En 61 años de trayectoria ha sido fundamental el carisma de la escuela, exigencia académica, pero a la vez toda la gama de opciones que tienen los alumnos para desarrollarse, el sentirse en comunidad, y sobre todo, la misión Marista "que es crear buenos ciudadanos y virtuosos cristianos", explica el profesor Ángel.
La población actual está entre los mil 800 y mil 900 alumnos afirma la maestra Teresa quien además dice que el CUM "no es una escuela elitista, y nuestra población de alumnos es tan diversa como nuestra realidad pues tenemos desde el hijo del político hasta el niño becado, para nosotros lo importante es trabajar para ellos, pero es requisito el examen de admisión pues nos indica si cuentan con lo necesario para lograr su éxito".