Inconfundibles lonas de color rosa, tacos de bistec, de longaniza y lengua; frutas y verduras, pantalones, blusas y camisas, jabones, forman parte de la escenografía que aparece cada viernes en el parque Tlacoquemécatl, para terminar la semana.
Ubicado entre Adolfo Prieto, Moras, Tlacoquemécatl y Pilares, al centro de la colonia, el parque de "Tlaco" es un amplio espacio público, donde es posible entrar en contacto con la naturaleza, acudir a misa, contemplar exposiciones, ir de compras y a comer los viernes por la tarde.
Un mercado sobre ruedas con puestos de alhajas, comestibles, ropa y taquerías, ocupa gran parte del perímetro externo del parque de "Tlaco". Es común ver amas de casa que acuden a hacer sus compras; a personas de traje sastre o corbata que salen de la oficina a disfrutar de una comida diferente.
"Vengo aquí para empezar bien el fin de semana", bromea Andrés Campos, empleado de una oficina en Pilares. "La verdad los tacos son muy buenos; los mejores son los de bistec", puntualiza. En otros puestos se puede comer pescado, sopa, verduras y guisados. "Aquí hay para todos", dice Leonardo Pérez, taquero de un puesto ambulante.
En la calle suenan las bocinas de algunos coches, especialmente sobre Tlacoquemécatl; varios conductores desesperados tratan de sortear el tráfico que se produce alrededor del parque.
"No me gusta este mercado, la gente se ve obligada a caminar por la calle porque los puestos invaden las banquetas; eso y los coches de la gente que viene a hacer sus compras causan mucho tráfico", comenta María Ramírez, vecina de la colonia.
"Acá vienen seguido de la delegación, nos piden que recojamos la basura y revisan que nos vayamos a tiempo, entre cuatro y cinco", afirma Juan Díaz, tendero de un puesto de fruta. "A mí me agrada que el mercado se ponga aquí. Me queda más cerca para venir a comprar comida y no siento que hagan desorden", opina Adriana Ortega, visitante del mercado.