Todos los martes hay "algo" que divide a la calle Magdalena; es un
mensaje de "ALTO" colocado sobre una barrera roja que la parte en dos.
Sí, es el inicio del mercado ambulante y el estrecho "pedazo" de calle
que dejan los comerciantes para el paso de automóviles.
Ante tales inconvenientes, los vecinos de la Magdalena han levantado la voz, sin embargo las opiniones discrepan.
En delvallede10.com.mx,
los vecinos de esa calle se quejan; les parecen excesivos los tianguis
en la zona, los viernes se pone otro: "Les cobran impuestos de zona
habitacional de primera clase y el ambiente que los rodea no difiere
mucho del que se vive en las zonas proletarias protegidas por gobiernos
populacheros", es uno de los comentarios que dejó uno de nuestros
lectores.
En un recorrido realizado por delvallede10.com.mx constatamos las
condiciones en las que se encuentra el mercado de la calle Magdalena.
La afluencia de marchantes y comensales incrementa cerca de las tres de
la tarde; ahí se pueden encontrar productos que comúnmente hay en este
tipo de mercados: carnes, lácteos, frutas, verduras, ropa y piratería,
pero principalmente hay un buen número de puestos de comida.
En entrevista, uno de los vecinos de la zona, quien se negó a dar su
nombre, afirmó que la presencia del mercado sí es un problema. Al
existir una escuela aledaña al tianguis, el tránsito se incrementa,
sobre todo en las mañanas cuando los comerciantes descargan sus
mercancías mientras que los padres de familia llevan a sus hijos a la
escuela. Lo mismo sucede al medio día.
Las opiniones de quienes tienen negocios sobre la calle Magdalena
difieren; se quejan de que la visibilidad de su negocio disminuye y,
por lo tanto, los clientes también. Pero uno de los locatarios afirma
que no está totalmente en contra pues "todos tenemos derecho a
trabajar".
El tianguis del martes se caracteriza por dejar basura sobre las
banquetas. Además, está dividido en dos partes y en una de ellas hay
más puestos de alimentos, los cuales no limpian adecuadamente y dejan
las banqueta llenas de grasa.
El problema
de la falta de espacios para estacionarse ya es tradición en la Del
Valle; los empleados que llevan automóvil se quejan del abuso de los
franeleros y de la falta de lugares, el problema se ve agravado con la
presencia del mercado, pues abarca dos cuadras. Cada martes, sobre
Eugenia, se observan los camiones estacionados limitando el espacio
vial.
No todo es caos
Hay quien ve en el mercado una ventaja; amas de casas y empleadas de
servicio doméstico afirman que así pueden encontrar productos de buena
calidad a buen precio a la vuelta de la esquina.
Por otra parte, los bolsillos de los empleados de la zona son los que
se ven más beneficiados; a decir de ellos, la cercanía, la variedad en
alimentos y los precios accesibles hacen que el mercado de la calle
Magdalena sea la mejor opción.
Y para ti, ¿son problema, ventaja, folclor? Platícanos