A primera
instancia, el mercado Lázaro Cárdenas no parece muy distinto, pero al caminar
entre productos de limpieza, frutas, verduras, carnes, pecados y mariscos, hay
un aroma que te seduce, el aroma de un café excepcional.
Fue en el año
de 1995 cuando el ingeniero Salvador Benítez Alonso se animó a instalar un
modesto café dentro del mercado. Una cafetera de palanca, un tostador y un
molino fueron lo único que necesitó para darle vida al local 237.
No sólo la
ubicación del café lo hace singular, actualmente Salvador (hijo), es el
encargado del negocio. Él ha ganado dos campeonatos en la Competencia Mexicana
de Baristas y junto con su novia Alelí Moreno, actual campeona, han puesto en
alto el nombre del Café Passmar alrededor del mundo.
Entre puestos
de frutas y negocios de comida corrida, se puede degustar la especialidad con
la que Alelí se llevó el campeonato, Aleli's Raspberry Cofee, o también la
creación de Salvador, el Natilla Espresso.
El principal
reto de este lugar es crear tendencias en el café, además de cuidar y promover
las tradiciones mexicanas, pues ellos son parte de una: el mercado.
El Café
Passmar lleva más de 13 años funcionando en las entrañas del mercado Lázaro
Cárdenas. Día a día oficinistas, comerciantes, marchantes y curiosos se acercan
ahí para comenzar la jornada con el pie derecho.
Chava, como es
conocido entre clientes y amigos, se ha capacitado en Estados Unidos y Europa.
Alelí se está preparando para buscar un buen lugar en la Competencia Mundial de
Baristas que se llevará acabo en la ciudad de Atlanta del 16 al 19 de abril de
2009.
Café Passmar
Mercado Lázaro Cárdenas, local 237 (Adolfo Prieto s/n, entre
Romero de Terreros y Av. México Coyoacán)