Tras el cierre del Eje 7 Sur, propietarios de restaurantes de la colonia Del Valle aseguran que sus pérdidas han aumentado más que las registradas en el mes de abril de 2009, ante el brote del virus A H1N1.
Diversos restaurantes y cafeterías lucen casi vacíos; a la vista están las ofertas y letreros con la frase "Regrese pronto". Y es que en menos de 1 año, comerciantes ubicados en Félix Cuevas, han sufrido de 2 crisis económicas derivadas de las escasas ventas; una generada por el brote del virus A H1N1 y la otra, la construcción de la Línea 12, que en meses recientes ha tenido mayor impacto para los comerciantes.
De acuerdo a Telésforo González, propietario de "Paratacos" restaurante especializado en antojitos mexicanos, ubicado en Félix Cuevas esquina con Adolfo Prieto, la crisis que está atravesando su negocio es la peor que ha sufrido en los 40 años que tiene de existencia.
"Es la peor situación que ha enfrentado mi negocio, hoy tengo 60% menos clientes, ya ni con la influenza, esa estuvo más o menos", afirmó el propietario.
Para "El capricho", la situación es similar, Francisco Sánchez, encargado del lugar que ofrece comida corrida, las ventas han disminuido 50%. Actualmente los comensales que acuden no son personas "de una visita", son clientes establecidos que han optado por favorecerlos con su preferencia.
El propietario coincidió en que "ha sido una de las peores crisis" en lo más de 3 años que tiene establecido sobre la avenida Félix Cuevas. "La influenza sí nos afectó, como a todos, pero nos recuperamos pronto. Ahora este cierre nos está perjudicando de una manera muy grave, hubo un tiempo que prácticamente ni un cliente entraba aquí, todo porque nos quitaron la banqueta, así que los clientes no se acercaban", expresó el locatario.
"Tortas Guille", local ubicado a unas cuadras del Eje 7 Sur, también se ha visto afectado por el cierre de esta avenida. Guillermina Eva, propietaria del lugar, explicó que tras la contingencia sanitaria implementada por el gobierno Federal, su negocio no se vio afectado como actualmente lo está por el cierre.
"Con la influenza yo vendía hasta lo doble, porque venían (los clientes) y se llevaban sus tortas, a mí la influenza no me afectó. Hoy por el cierre de la avenida tengo menos clientes, a muchos se les dificulta llegar, además dicen que se volvió más insegura la zona", explicó.
Con la disminución de hasta un 60% en las ventas de restaurantes, los propietarios aseguran no "alcanza para pagar la renta".
Los propietarios de restaurantes se muestran preocupados por la situación que enfrentan. Todos coinciden en no saber qué sucederá, algunos buscan ayuda económica del Gobierno capitalino para sortear los embates que está dejando la construcción de la también llamada Línea Dorada.