Comerciantes
de la colonia Del Valle resaltaron la disminución de sus ingresos en un
50%,
debido, principalmente, a la crisis, pero también a las malas prácticas
de algunos
grulleros, quienes arrastran autos sin que hayan cometido una
infracción; lo anterior deriva en actos de extorsión y corrupción, y
amenazan el futuro de algunos negocios, pues ante las bajas ventas
evalúan cerrar.
La
propietaria de un restaurante, ubicado en la calle Morena, afirma que
se redujo su número de clientes: "Antes las mamás esperaban a la salida
de la
escuela de sus hijos, podían dejar sus autos afuera del negocio sin
preocupación, sin embargo, con este problema algunas dejaron de venir y
otras
vienen muy poco".
Sobre la
caída en las ventas, la Cámara de Comercio de la Ciudad de México señaló que
durante el primer bimestre de 2009 el sector tuvo una caída de entre el 2 y
3%, respecto al mismo período del año anterior; dicha cifra contrasta con lo
que los locatarios manifiestan.
En entrevista
con delvallede10.com.mx, una comerciante dijo: "Me consta cuando los autos no
están mal estacionados y aun así las grúas se los llevan". Otro microempresario
habló sobre la inquietud de los clientes por estar al pendiente cuando pasan
las patrullas, pues son los patrulleros quienes les "dan el pitazo" a las
grúas.
Los
entrevistados señalaron que, desde las 07:00 y hasta las 21:00 horas,
las grúas "acechan" la zona y que los uniformados ni siquiera ponen los
sellos
correspondientes, pues se llevan los autos en un "parpadeo" para luego
argumentar que estaban mal estacionados.
Los
afectados pidieron al delegado en Benito Juárez que se supervise que los
grulleros no cometan abusos, dicen no oponerse a las sanciones siempre y cuando
sean reales y no basadas en trampas y engaños, pues lejos de ser benéfico,
genera preocupación e incertidumbre entre la comunidad.