El cierre del Eje 7 y calles aledañas, así como el inminente tránsito han sido los principales obstáculos que habitantes de la colonia Del Valle enfrentan diariamente al salir y al llegar a su hogar desde que se iniciaron las obras en Félix Cuevas.
Son los automovilistas especialmente quienes dejan ver su desesperación ante las saturadas alternativas que tienen para desplazarse a lo largo del día. Comentan que han optado por mantener guardado el automóvil y tomar el microbús o el metro antes que incorporarse a la circulación.
El vecino Mario Alberto Luna, quien vive en Tejocotes 190, mencionó que prefiere dejar el auto dentro de casa para no perder tiempo y evitar la congestión vial que se origina por las tardes-noches
Lo peor, dijo, son las prisas para llevar a los niños a la escuela, dirigirse al centro de trabajo o acudir a una cita médica, aunado al sonido constante del claxon, así como a las palabras y señas obscenas por parte de algunos conductores que tratan de incorporarse a los únicos carriles libres.
"Salgo a las siete de la mañana, anteriormente me iba en auto al Eje Central, pero con estas modificaciones que en verdad afectan a una gran cantidad de oficinistas y comerciantes no me queda otra más que cruzarme la calle y tomar el trasporte, aunque haga paradas en cada esquina", manifestó.
Abundó que a razón de toda la obra otras personas de la colonia también van al trabajo sin auto para evitar contratiempos, además de que algunos salen de su casa más temprano que de costumbre para no llevarse sorpresas.
Las largas filas que se generan por la mañana obligan a algunos a caminar entre los escombros que quedaron de los puentes peatonales, mientras que automovilistas viajan en transporte público para llegar a tiempo a su destino y esperan que en los próximos meses se regularice la vialidad.