Ubicada en las esquina de Río Churubusco y División del Norte, la Alberca Olímpica se caracteriza por ser uno de los recintos deportivos más importantes en toda la República Mexicana.
Desde 1968, cuando se inauguró, fue escenario de las competencias olímpicas en natación, clavados, waterpolo y de la prueba de natación del pentatlón moderno.
Francisco Márquez, recordando a uno de los niños héroes, es el nombre de este complejo olímpico.
Se compone por una alberca de categoría competitiva, que ocupa un área de 50 por 21 por 1.80 metros.
También cuenta con una fosa de clavados de 5.20 metros de profundidad y butacas en azul para más de 10 mil espectadores.
Por sus aguas han pasado medallistas olímpicos mexicanos como Felipe Muñoz, conocido como "El Tibio Muñoz", quien fue merecedor de la medalla de oro de natación en las olimpiadas de México 1968.
También en este lugar han entrenado las medallistas Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, ganadoras en los clavados sincronizados y plataforma de 10 metros en Beijing 2008.
Manuel Saldaña Hernández, subdirector de Instalaciones Deportivas en la delegación Benito Juárez, explicó la dinámica de funcionamiento de la alberca.
"Funciona para todo el público en general... aquellos que quieran hacer actividad acuática, voleibol, basquetbol. Cualquier persona del público puede aprovechar las instalaciones", expresó.
Los usuarios de la alberca deben pagar una cuota de recuperación: 80 pesos del certificado médico, 230 pesos de inscripción anual y una mensualidad de 192 pesos.
Asimismo, se imparte un programa de retos especiales para personas con capacidades diferentes, el cual tiene una concesión de 50% para el certificado médico y mensualidad.
"Es la alberca de competencias más importante del país. No hay otra que pueda superarla. Nos enorgullece mucho haber tenido olimpiadas en México", declaró Saldaña Hernández.
En la Alberca Olímpica entrenan los seleccionados de diversas disciplinas acuáticas, se forman nadadores de alto rendimiento y se crean equipos representativos a nivel local, delegacional y nacional.
Un ejemplo son las seleccionadas en nado sincronizado Nuria Diosdado, de 19 años de edad, e Isabel Delgado, de 22 años.
Ellas han entrenado durante más de 15 años en especialidad de dueto y equipo.
"Es un deporte que tiene todo. Se junta la gracia, la flexibilidad; exige mucho pero es de los deportes más femeninos, es como bailar en el agua", comentó Nuria.
Han ganado tantas medallas que ya han perdido la cuenta, pero su máximo reto es ganar los próximos Juegos Centroamericanos.
"Es un deporte muy completo y artístico, podemos explotar la creatividad. Ahora estamos entrenando para los juegos en Costa Rica", dijo Isabel.