Basado en hechos reales, Todos eran mis hijos, de Arthur Miller, logra mirar al hombre y a su naturaleza humana como la única fuente de violencia que se acerca cada vez más a la destrucción de la raza.
A través de esta historia, Miller critica a quienes se enriquecieron y jugaron con las vidas humanas en tiempos de la posguerra en Estados Unidos.
La obra teatral narra el conflicto de un padre que se enriquece con turbios negocios de material de guerra, a causa de los que murieron muchos soldados americanos, entre ellos su propio hijo.
Ortiz de Pinedo producciones y PopCorn Entertainment, bajo la dirección de Francisco Franco, cuya ópera prima cinematográfica, Quemar las naves, obtuvo dos arieles, presentarán en el Teatro Helénico esta puesta en escena que obtuvo gran éxito en Broadway, en un trabajo conjunto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
"Esta obra es una muestra de que en México se hace buen teatro, pues retomamos excelentes textos como este, además que tenemos una gran oferta cultural", afirmó el director Francisco Franco, en entrevista para delvallede10.com.mx.
El elenco no dudó en aceptar
Encabezados por los primeros actores Diana Bracho y Fernando Luján, el reparto está formado por Osvaldo Benavides, Silvia Navarro, Miguel Pizarro, Alpha Acosta, Martín Altomaro, María Aura, y la presentación estelar de Mario Loría.
Dicho proyecto fue atractivo para los actores, quienes no dudaron en aceptar la propuesta y aseguraron que, a través de la interpretación de sus personajes, invitarán al público a reflexionar sobre esta problemática, que en opinión de la actriz Alpha Acosta "tal vez los mexicanos no estemos viviendo pero nos vamos acercando al algo similar".
Silvia Navarro afirmó que aquella cruda realidad de la que habla el texto de Arthur hará que el público pase de la risa al llanto en cuestión de minutos.
En conferencia de prensa, se cuestionó si este tipo de teatro, por ser de alta calidad, sería poco accesible para los bolsillos mexicanos, empero, el actor y productor Jorge Ortiz de Pinedo aseguró que, a pesar de la fuerte inversión en este montaje, que costó un millón y medio de pesos, la taquilla tendrá precios accesibles.
Para todo el público, Todos eran mis hijos estará a partir de el 13 de noviembre en el Teatro Helénico, ubicado en avenida Revolución No. 1500, colonia Guadalupe Inn.
Las funciones serán los viernes (19:00 y 21:15 horas), sábados (18:00 y 20:30 horas), y domingos (17:30 y 19:45 horas). El costo de los será de 160 a 450 pesos.