Desde la calle se puede percibir el olor a chocolate que se procesa para crear productos sin la utilización de químicos y elaborados con las manos de mujeres de la tercera edad.
En el patio trasero de este inmueble, donde se fabrican los productos La Marmita, se encuentra la máquina del mismo nombre, con la que se elabora el rompope, primer producto con el que la señora Irma Romero emprendió su propio negocio y desde donde platica su historia.
Consecuencias como dolores de espalda por pasar largas hora sentada cosiendo ropa o quedarse dormida en la máquina de coser provocaron que Irma Romero cambiara de actividad para obtener ingresos que le permitieran apoyar la economía de su familia.
Sin éxito en el campo laboral por ser una persona mayor, inició La Marmita en el año 2000 con un crédito que le otorgó la delegación Benito Juárez.
La Marmita
Es una marca registrada 100 por ciento mexicana que respalda la calidad de los productos que fabrica, como rompope, chiles chipotles, mazapanes, mermeladas y enjambres de chocolate, los cuales están elaborados con productos naturales y de forma casera.
El reto para La Marmita en un principio fueron los trámites en Hacienda pues, explica Irma, "por lo tardado de la tramitología puede perder uno oportunidades de distribución".
En 2009 su principal obstáculo es la crisis económica, pues afirma que "los primeros meses de este año han sido difíciles, no por dar crecimiento sino por el sostenimiento, cumplir con los salarios y gastos que se volvieron fijos".
"Ese es el resultado de la crisis de este año, parece que estamos saliendo adelante y confió que así sea", afirmó Romero.
Integración del equipo
"Se solicitan personas mayores de 50 años para elaborar productos caseros", decía el anuncio que Irma puso en una feria del empleo de la Delegación para conformar a su equipo de trabajo.
La idea de emplear personas de la tercera edad es porque "para mí la edad representó un obstáculo buscar empleo", además, en el caso de que crezca la empresa, aseguró que continuaría contratando sólo adultos mayores.
"Aquí por ser de la tercera edad no trabajan toda la semana, trabajan tres días a la semana con salario justo, bastante justo, y les pido que sean pensionadas o que tengan un servicio social de algún familiar", explicó
Esta pequeña empresa está conformada por cinco personas: la señora Irma, propietaria; María del Socorro Gómez, de 71 años, e Isabel Ayala, de 67 años, ambas encargadas de la producción, y otras dos amigas de Romero, encargadas de las ventas. Todas tomaron un curso de capacitación previamente.
Proyección del negocio
Ahora los productos de La Marmita se distribuyen en cinco aeropuertos del país, están por venderse a tiendas departamentales y en breve los chiles chipotles adobados se exportarán a Toronto, Canadá, para satisfacer al mercado nombrado "de nostalgia", conformado por mexicanos que radican en ese país.
En contraste, la crisis sigue afectando a La Marmita, por lo cual es posible que detenga la fabricación del rompope ante el alza en el precio del azúcar, sin embargo, ha encontrado la manera de crecer con otros productos que ya encuentran su nicho de mercado.
Irma Romero logró mejorar la economía de su hogar y sus hijos ahora son profesionistas y continúa con este trabajo, que es su pasión, porque más que un ingreso la motiva mantenerse activa y obtener satisfacciones, como cuando fue invitada por la Secretaría de Economía para participar en un stand de la Semana Pyme 2009 como oferta exportable.
La empresa se ubica en Palenque No. 618, colónia Letrán Valle. Su página de internet es www.marmita.com.mx.