La ofrenda de día de muertos es una tradición que implica la compra de flores de cempasúchil, velas, comida favorita del difunto, dulces y las famosas calaveritas de azúcar.
Habitantes de la Colonia del Valle afirman que los precios aumentaron y que no podrán comprar lo de siempre para poner sus ofrendas. Sin embargo, hay otros que prefieren gastar y mantener viva la tradición.
"Mucha gente lo agarra muy en serio, va al panteón, llora y festeja así a sus muertos, pero ya nos hemos vuelto muy pachangueros. Nosotros ponemos ofrenda en el negocio, la adornamos con pan, fruta, papel picado y fotos", expresó un comerciante de la Del Valle.
Las flores de muerto han aumentado sus costos, por lo que la gente asegura que compra menos. Colocar una ofrenda sencilla cuesta alrededor de 200 pesos, si se colocan todos los símbolos del rito para los muertos.
Lo más barato es el papel picado, un elemento distintivo de estos festejos. Un pliego de papel china cuesta entre 1.50 y 2 pesos, pero picado cuesta 2.50 la pieza.
El precio del pan de muerto se ha elevado: una pieza individual cuesta 8.50 pesos en promedio y una grande entre 35 y 50. Las calaveras de azúcar en los mercados cuestan entre 5 y 10 pesos, pero en los supermercados el precio aumenta casi al doble.
"Hay (veladoras) de todos los tamaños, colores y precios. Existen desde 4 hasta 30 pesos, todo depende del tamaño de luz que quieras para tu difunto. Tenemos que hacer vigentes nuestras tradiciones. Gastamos alrededor de mil pesos", declaró Rubén Torres, mientras hacía las compras para la ofrenda.