Choferes de microbuses que recorren el Eje 5 afirman que la incidencia del consumo de drogas no es generalizado ni representa un peligro para los usuarios, mientras los vecinos muestran preocupación por el tema.
De acuerdo con un estudio realizado por el Centro para el Fomento de la Educación y Salud de los Operarios del Transporte Público de la ciudad de México (Cenfes), se estima que el 1 por ciento de los choferes de taxis y microbuses consume algún tipo de droga, es decir 2 mil 500 conductores que circulan en el DF aproximadamente.
Entre las drogas con un mayor consumo se encuentran la mariguana, la cocaína, las metanfetaminas y morfina.
El pasado 26 de septiembre, El Universal publicó que a este problema se agregan los padecimientos de los que son víctimas los conductores de transporte colectivo; y es que los dolores de espalda, la hipertensión arterial, várices, el estrés, sobrepeso y obesidad, cataratas, tabaquismo y enfermedades metabólicas van en aumento.
Delvallede10.com.mx pidió la opinión a conductores de microbuses que recorren el Eje 5.
Manuel Vidal, quien trabaja como chofer desde hace 6 años, destacó la responsabilidad de transportar a varias personas al día pero dijo que no es un tema generalizado en los conductores.
"Es un problema grave, puesto que nuestra responsabilidad es enorme al tener en nuestras manos a tanta gente todos los días. Pero tampoco se puede generalizar, no todos somos viciosos. Y acerca de los problemas de salud, eso sí es verdad ya que estar tanto tiempo sentado causa molestias y problemas de salud", expresó Vidal.
Jorge Verduzco, quien también se desempeña como chofer, considera que la cifra no representa que los conductores sean un peligro.
"Pues a mí me parece un poco exagerada la cifra. Reconozco que algunos compañeros lo hacen, pero tanto como peligro no creo, porque si lo hacen es cuando su trabajo ya terminó. Ni modo que con el pasaje vayan fumando su cigarro de mariguana", afirmó.
Vecinos de la colonia Del Valle externaron su temor, al saber que parte de los conductores del transporte colectivo consume drogas.
"Es muy preocupante, porque una vez más nos damos cuenta que en México hay problemas de importancia que las autoridades no toman en cuenta. No es posible que cuando abordes un microbús no puedas confiar en la persona que va al volante. Si de por sí, en sus cinco sentidos se van correteando unos a otros, no quiero pensar si también se encuentra en estado inconveniente", manifestó Bertha González.
Gustavo Marín, quien vive en la calle Amores, mostró su inconformidad.
"Y yo me preguntó ‘¿y las autoridades?'. De verdad se debe poner un alto, pues personas así no deben tener una responsabilidad tan grande como la vida de otras personas. Sí es molesto. Yo, por ejemplo, tengo hijos que tienen que tomar microbús para ir a la escuela y es muy preocupante pensar que cualquier día les puede pasar algo por culpa de la inconsciencia de estos señores".
Para la renovación de su tarjetón, los choferes de microbuses y taxis deben aplicar en tres aspectos:
Salud: se les realizan exámenes médicos, psicométricos, de inteligencia y de personalidad. De acuerdo con los procedimientos del Cenfes, cuando un chofer resulta consumidor de alguna droga, de inmediato se detiene el proceso y se le envía a centros de rehabilitación. Sólo hasta 6 meses después puede presentarse a otra prueba.
Cursos: abordan temas como nutrición, salud laboral, normatividad en el transporte, educación vial, perspectiva de género, aspectos técnicos y de operación de vehículos.
Pruebas: exámenes prácticos, en un promedio de 30 minutos, sobre el reglamento de tránsito, conducción, arranque y aceleración, zig zag hacia adelante y en reversa, medidas de seguridad, uso de señalamientos y estacionamiento.